
Un equipo de especialistas del World Monuments Fund (WMF) realizó un descubrimiento arqueológico sorprendente en Gran Pajatén, ubicado en la región San Martín, Perú. Gracias a herramientas tecnológicas avanzadas como el escaneo LiDAR, la fotogrametría y el análisis tecnomorfológico, identificaron más de 100 nuevas estructuras en la zona. Esto duplica la cantidad de edificaciones registradas desde los años 80 y transforma nuestra comprensión sobre la organización territorial de la cultura Chachapoya, también conocida como el “pueblo de la selva nubosa”.
Los Chachapoya habitaron los Andes nororientales del Perú entre los siglos VII y XVI, y se destacaron por su capacidad de construir en entornos de difícil acceso. Gran Pajatén, uno de sus centros más notables, contiene edificaciones circulares decoradas con frisos de piedra en alto relieve que retratan figuras humanas. Sin embargo, gran parte de su arquitectura permanecía oculta bajo la vegetación espesa del bosque nublado, lo que dificultaba su estudio sin dañar el ecosistema.
El nuevo hallazgo revela que Gran Pajatén no era un sitio aislado, sino parte de una red articulada de asentamientos prehispánicos. Se descubrieron caminos antiguos que conectan con otros sitios importantes como La Playa, Papayas y Los Pinchudos. Esto sugiere una estructura territorial más compleja y planificada de lo que se pensaba, con vínculos sociales, económicos y posiblemente ceremoniales entre diversos puntos del territorio Chachapoya.
Además de las detecciones remotas, los arqueólogos realizaron trabajos de conservación in situ, estabilizando muros y relieves con técnicas respetuosas del entorno. Estos esfuerzos han permitido preservar el valor histórico y material del sitio sin alterar su autenticidad. Para compartir estos avances, el Museo de Arte de Lima (MALI) presenta una exposición gratuita hasta el 18 de junio, donde el público puede explorar los nuevos descubrimientos y profundizar en el legado cultural de los Chachapoya.
